Hoy, viendo la sonrisa de Steve Jobs cuando presentaba iPad me ha hecho recordar esta antigua foto de hace 35 años, en los orígenes de Apple, cuando dos amigos trabajaban codo a codo en un garaje con la ilusión y el sueño de cambiar el mundo.
Lo consiguieron entonces y lo siguen haciendo hoy. Una fuente inagotable de inspiración y un ejemplo de cómo los seres humanos pueden unirse para colaborar y hacer cosas increíbles.
